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viernes, 10 de abril de 2015

Tengo tantas ganas...

Tengo tantas ganas de volverte a ver,
tengo tantas ganas de estar a tu a lado,
donde el silencio abunde y el amor fluya;
tengo tantas ganas de volver a sentir tu olor,
tan peculiar y especial que no he podido olvidar;
tengo tantas ganas de mirarte a los ojos
y volver a conectarme con tu alma inocente,
incapaz de hacer daño o de guardar rencor;
tengo tantas ganas de que me hables al oído,
con tu voz dulce y penetrante;
tengo tantas ganas de que digas que está todo bien,
tengo tantas ganas de tomarte de la mano y no soltarla jamás,
tengo tantas ganas de darte un abrazo eterno,
tengo tantas ganas de acariciar tu piel tan suave,
tengo tantas ganas de volver a recorrer tu cuerpo,
que tu recorras el mío y fusionarlo;
tengo tantas ganas de volver el tiempo atrás,
de volver a ser esos dos pendejos enamorados que van contra la corriente;
tengo tantas ganas de enmendar mi error,
propio de la cobardía de la edad y dejar de excusarme;
tengo tantas ganas de dejar de sentir culpa,
tengo tantas ganas de pedirte el más sincero y noble perdón,
tengo tantas ganas de que sepas que tengo absoluta conciencia de mis actos,
que simplemente la cagué,
tengo tantas ganas de que no me odies por hacerte sufrir,
tengo tantas ganas de odiar y combatir al destino,
a las circunstancias que derrocaron lo que con esfuerzo habíamos construido;
tengo tantas ganas de que tu madre deje ese egoísmo,
que abra la mente y el corazón tan estrecho que tiene;
tengo tantas ganas  de conversar los tres sin gritos ni palabras hirientes,
tengo tantas ganas de que lo entienda y poder tener una relación como cualquiera,
sin tener que escondernos y reprimirnos;
tengo tantas ganas de haber pensado con el corazón y no con la cabeza,
llena de narcisismo y racionalidad;
tengo tantas ganas de haber tomado una mejor decisión,
que resultara bien para los dos;
tengo simplemente tantas ganas y tanta ilusión,
 de que por lo menos uno de los sea feliz y pueda vivir tranquilo.  





*Escrito en junio de 2011 para una persona muy especial de la cual ya hablé aquí, lastima que no haya llegado a destino.


Woooooooooooooooooow, qué mamona-romántica era en ese tiempo loco, la cagó.
Bueno, el objetivo de publicar este ''poema'', ''hueá cursi'' o como quieran llamarlo es simplemente transparentar un poquito más como es mi personalidad, que me conozcan un poquito más (si quieren, si no, no sé que hacen aquí), ya que en tuiter es un poco más difícil explayarse en tan pocos caracteres. Los que me conocen en persona, en lo profundo saben que lo que escribo en tuiter y ahora acá, es completamente autentico y que concuerda plenamente con como soy día a día.
Este blog lo abrí por varias razones, pero principalmente para hablar de todos todos todos los temas, directamente desde mi visión más personal... y ésta era/es la visión que tengo sobre el amors (tan odiado por muchos), desde mi experiencia personal de pendeja de quince años (edad que tenía cuando escribí ese ''poema'') y si, uno es harto hueón-cursi-apasionado (tranqui que el mundo no se acaba, tienes solo quince, conocerás a más gente), pero aún así no me averguenzo ni me arrepiento (por algo lo estoy publicando), así que con toda confianza se pueden reír de mi ''ahuenamoramiento'' jajaja. Supongo que si me vuelvo a enamorar (de verdad) podré tener una visión más clara y certera de lo que es y significa el amors en nuestras vidas y poder comentarlo acá más seriamente. Siempre lo he visto desde afuera, así que por ahora esto es lo más cercano  que tienen (y tengo) a mi opinión de el amors.
No les quito más tiempo... ah lo último: porfa cuídense de este sentimiento culiao a ratos imbancable e incansable jajaaj (no en serio).

Pd: Tranquilos, yo también me reí a carcajadas cuando lo encontré, así que, adelante, no se sientan mal por reírse.

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